2018 ha sido un año interesante y diferente para la gastronomía, en el que varias propuestas nuevas y diferentes han impactado en restaurantes, chefs y comensales. Las redes sociales generan una influencia gigante en todo el mundo, y la industria gastronómica no es la excepción: Instagram se vuelve cada vez más importante para la estrategia comunicacional y la imagen de todo tipo de restaurantes. Otra tendencia clara es el interés por la cocina latinoamericana y los productos insigne de esta región, como la quinua, la chía y el chocolate orgánico. El uso de ingredientes locales, la sustentabilidad y el apoyo a productores con conciencia ecológica son valores que sigan en alza en la industria gastronómica, en nuestro país y alrededor del mundo.

La influencia de Instagram en la gastronomía tiene varios aspectos. Por un lado, el uso de esta red social ha logrado potenciar la cultura foodie: un vistazo a ese hashtag en Instagram arroja 98 millones de fotografías de platos increíbles, postres creativos y alucinantes, inventos culinarios y delicias típicas de todo el mundo. Compartir lo que comemos a través de Instagram se ha vuelto una práctica súper común, con gente que se lo toma muy en serio y que llega a hacerlo profesionalmente.

Los foodies son el nuevo referente para decidir dónde comer y cuáles son los restaurantes del momento. Por eso esta red social tiene un impacto gigante en los restaurantes, que cada vez acomodan más su ambiente, su servicio y sus platos para ser compartidos en fotos. Muchos incluso animan a sus visitantes a compartir su experiencia usando hashtags específicos y ofrecen descuentos a cambio de etiquetas o reviews. Incluso hay platos o productos específicos que se han vuelto virales gracias a Instagram, como fue el caso del cronut de Dominique Ansel, una ingeniosa mezcla de croissant y donut por el que cientos de persona hacen fila cada día, en su local de Soho, en Nueva York.

La cocina latinoamericana va ganando terreno alrededor del mundo desde hace varios años, no solo gracias a grandes chefs que se han tomado en serio la responsabilidad de mostrarle al mundo lo que tiene nuestra región para ofrecer, también debido al creciente interés, particularme entre los foodies, por ingredientes típicos de nuestra región como la chía, originaria de América Central, la quinua (considerada una “superfood“ por sus propiedades saludables) y el chocolate orgánico (utilizado en los mejores establecimientos del mundo por su sabor y delicadeza).

San Pellegrino acaba de publicar su lista anual de los mejores restaurantes del mundo (World’s 50 best Restaurants), y entre los primeros 20 puestos se ubican cuatro restaurantes latinoamericanos: los peruanos Central y Maedo y los mexicanos Quintonil y Pujol. Este último es comandado por el chef Enrique Olvera, que además logró posicionar a otro de sus restaurantes, Cosme (ubicado en la ultra-competitiva ciudad de Nueva York) como uno de los mejores del mundo, dejando claro que la cocina mexicana es mucho más que tacos y tortillas.

 

Pujol, el restaurante de Enrique Olvera en México. Foto: Pujol

 

El uso de ingredientes locales y el rescate de platos y técnicas tradicionales de cada país siguen siendo una tendencia importante en los restaurantes latinoamericanos. En la lista de San Pellegrino de los 50 mejores restaurantes de Latinoamérica de 2017, publicada en octubre de ese año, se destacan restaurantes como D.O.M, de Alex Atala, un pionero de la cocina con ingredientes amazónicos, a los que transforma en platos vanguardistas; Boragó, el restaurante chileno de Rodolfo Guzmán que cambió el panorama de la gastronomía chilena al apostar por ingredientes y técnicas locales; y Leo, donde Leonor Espinosa reinventa el uso de platos tradicionales colombianos y resalta productos de elaboración local, destacando la biodiversidad de Colombia.

En el Ecuador esta tendencia se evidencia en la oferta de varios restaurantes que son parte de un nuevo movimiento gastronómico local. Estos privilegian los productos ecuatorianos y apuestan por la sustentabilidad y los sabores locales. Urko, por ejemplo, utiliza el concepto de “cocina local“ en su menú; lugares como Pacha y La Pizarra unen la cocina criolla con el formato “tapas“, conservando el perfil de sabor  y el origen de cada plato; ShamuiCo, donde Samuel Ortega conecta los productos locales con las altas técnicas europeas; y el Salnés, que mezcla tradición e innovación y el uso de productos agroecológicos.

 

Una de las creaciones de Urko. Foto: Cortesía Urko

 

¿Te consideras un foodie? Cuéntanos cuáles son tus tendencias favoritas de la gastronomía actual.

Datos

Urko

Isabel la Católica N24-862 y Julio Zalbumbide

Hasta 30% de descuento con Pasaporte Foodies

Pacha Tapas con Identidad

La Pradera E7-147 y San Salvador

Hasta 30% de descuento con Pasaporte Foodies

Salnés Gastro-Picantería

Isla Isabela N44-27 y Río Coca

Hasta 40% de descuento con Pasaporte Foodies

La Pizarra

Centro Comercial Plaza Lagos, local #7

Guayaquil

Hasta 30% de descuento con Pasaporte Foodies

Shamuico

10 de Marzo S/N y José María Vivar

Loja

Hasta 30% de descuento con Pasaporte Foodies